Su distribución es un claro ejemplo de marketing directo, dado que es entregado en la mano del potencial cliente. Una de las razones por la cual este tipo de promoción es la favorita entre pequeñas y grandes empresas es su bajo costo de impresión, aunque se esta extendiendo su uso electrónico.
Con el paso de los años no solo ha cambiado la forma en que se diseñan si no que también el modo en que llamamos a este elemento de marketing, antiguamente era común llamarlo «panfleto» o volante, en la última década se ha masificado el uso de su nombre en ingles «flyer».
Pero… de dónde proviene el nombre?
Si tomamos la traducción literal del inglés encontraremos que «fly» significa volar… su sustantivo: flyer se traslada a la traducción de «aviador», «volante» o «panfleto».
Más interesante resulta desvelar que el origen del nombre proviene de la primera máquina voladora a vapor creada hace más de cien años por los conocidos hermanos Wright, el nombre de esta máquina era justamente «flyer», una tantas máquinas creadas a principios del siglo pasado que marcó un hito en la revolución tecnológica y también le dio el nombre que actualmente se usa en todo el mundo por igual para esta eficiente forma de dar a conocer un producto.
Esta máquina se usaba para promocionar eventos o acontecimientos masivos que llegaban a los poblados, un ejemplo muchas veces visto en películas antiguas son los populares shows de circos promocionados con panfletos que dejaban caer desde el cielo.
Aspectos técnicos
El volante es un papel impreso por una o ambas caras, generalmente del tamaño de la mitad de una hoja carta u oficio. Según el diseño puede ser en blanco y negro, a uno, dos, tres colores o a full color. Su mensaje es breve y conciso, por lo cual se diferencia del tríptico y del folleto, aunque se acepta que el volante es un cierto tipo de folleto breve.
En el ámbito corporativo, la idea de que las oportunidades y los problemas se encuentran en el campo de la imagen, y no en el de la producción, se ha impuesto extensamente. Para comprender la importancia de la Comunicación Estratégica y el Branding, comprendamos su verdadero alcance y significado.
Eugenio Tironi y Ascanio Cavallo en su libro «Comunicación Estratégica» (2008), exponen que ésta «es la práctica que tiene como objetivo convertir el vínculo de las organizaciones con su entorno cultural, social y político en una relación armoniosa y positiva desde el punto de vista de sus intereses y objetivos».
La Comunicación Estratégica está interesada en el posicionamiento corporativo, toda la audiencia de la organización, las relaciones no comerciales, y la dimensión de identidad de las organizaciones con el fin de reunir y sistematizar la existencia de prestigio y credibilidad necesarias a toda organización.
La Comunicación Estratégica también tiene como tarea definir los objetivos que las acciones de las relaciones públicas persiguen, y cómo se integran en una estrategia más global. Evidentemente, la primera necesita de las herramientas operativas de la segunda, y ésta de la planificación de la primera.
Comunicación Corporativa y Comunicación Estratégica solo se diferencian en el plano semántico, por lo que es necesario escudriñar en el significado de estas palabras.
Aunque está estrechamente ligada con el marketing, la publicidad, las relaciones públicas, el desarrollo organizacional, y el lobby no son lo mismo. Se entiende que la Comunicación estratégica está por encima de todas estas, porque es tarea fundamental realizar las estrategias y planes de comunicación, que luego indica cómo ejecutar a las prácticas ya mencionadas.
En cuanto al Branding, veremos que se trata de una término derivado del inglés que se emplea en mercadotecnia y que hace referencia al proceso de hacer y construir una identidad corporativa mediante la administración estratégica del conjunto total de los activos vinculados en forma directa o indirecta al nombre y/o símbolo (logotipo) que identifican a la marca.
Con lo expuesto anteriormente, una herramienta por demás útil en la comprensión del alcance de la Comunicación Estratégica es la que comparto a continuación, la revista científica BRANDTRENDS digital, que abarca artículos sobre la distancia existente entre el discurso publicitario y la acción efectiva de las marcas; metodología y análisis para el desarrollo de posicionamiento desde las teorías de desarrollo organizacional y creatividad estratégica además de otros temas muy interesantes.
Es una revista internacional que pertenece al Observatorio de Marcas y a la Red REVISCOM, con publicaciones semestrales, en Portugués, Español, Inglés y Francés y esta abierta a colaboradores de todo el mundo interesados en el área de Comunicaciones Estratégicas y el Branding.
En su contenido incorpora entrevistas, aportes metodológicos, tendencias de gestión de marcas, artículos de opinión y estudios de mercado entre otros.
Este espacio vivencial, interpersonal y textual diluye los límites del lenguaje, el espacio físico y la cultura para crear de manera conjunta los trabajos pertinentes con la siguiente línea de contenidos:
Secciones permanentes
Identidad / imagen / reputación
Branding Social y Responsabilidad Social Corporativa
Marca Discurso
Branding Digital
Comunicación Estratégica
Diseño
Legislación y protección de marcas
Evaluación / Brand Value
Gestión de la marca
Para ver el contenido de las revistas solo hay que hacer click sobre cada una de ellas:
Isologo o logosímbolo e imagotipo se parecen mucho entre sí, ya que aluden a la acción de fundir el isotipo y el logotipo en una sola imagen.
Por lo tanto, ambas palabras significan la interacción entre el logo y el Iso, es decir, cuando una marca se compone de símbolo y palabra(s) a la vez.
Pero hay una diferencia fundamental entre estos dos términos casi iguales:
Isologo (o logosímbolo)
En el Isologo, el texto y el icono se encuentran fundidos, no se pueden separar. El texto está dentro de la imagen o la imagen dentro del texto. Tal es el caso del logo de Burguer King.
Logo Burger King
Imagotipo
Se presenta cuando ambos elementos conforman una sola imagen, pero están separados uno del otro. Comúnmente el Isotipo arriba y el logotipo debajo, o el Iso a la izquierda y el logo a la derecha, etc. Eso ya es variable en cada caso y precisamente al estar independientes tienen mucha mayor libertad para formar diversas composiciones.
El resultado de unir ambos elementos refuerza la identificación de la empresa, consigue que sea fácilmente memorizable y logra diferenciar nuestra marca de las otras marcas en el mercado.
Cabe aclarar que suele usarse el término «logotipo» como genérico y todo el mundo lo reconoce como tal. Aunque Imagotipo es la forma técnica y correcta de denominar a la imagen de nuestra empresa cuando presenta Isotipo y logotipo.
Se identifica como Isotipo o Símbolo a la parte generalmente icónica o más reconocible de la marca, ya sea corporativa, institucional o personal.
Etimológicamente, Iso proviene del griego y significa «igual» y tipo, que proviene del latín Typus (modelo, carácter, grabado) y este del griego Typos (golpear). En resumen, «igual que la letra o nombre», pero como ícono / imagen.
En el mundo empresarial y corporativo, Isotipo o símbolo hace referencia a la imagen o síntesis que visualmente se crea a partir de los valores, personalidad, carácter y principios de una empresa. Es por esto, que hacer un buen Isotipo es todo un arte y requiere de un profundo análisis de la empresa, además de mucha creatividad y capacidad de síntesis para que, con los mínimos elementos, se consiga crear el Isotipo perfecto.
Para crear un Isotipo, se puede optar por la siguiente clasificación:
El significado de logotipo o logo suele estar distorsionado y se suele confundir con el significado de marca, de isologo o imagotipo.
Comúnmente se emplea para definir el conjunto de la identidad corporativa de una empresa, producto o servicio, pero, como veremos en su significado, su uso no es el apropiado, aunque si el más coloquial.
Proviene del griego λόγος, palabra, y de tipotypos: “golpe, marca del golpe, señal, imagen o escritura en forma de impronta”. Tipo también puede significar: “Piezas utilizadas en las imprentas que representan el juego de caracteres de un idioma.”
Según la RAE, “logotipo es el distintivo formado por letras, abreviaturas, etc., peculiar de una empresa, conmemoración, marca o producto.”
Históricamente, los artesanos del barro, del cristal, de la piedra, los fabricantes de espadas y artilugios de hierro fino, así como los impresores utilizaban marcas para señalar su autoría.
El tiempo no ha borrado el principio básico del uso de un logotipo, el de identificar al producto, a la empresa o al servicio.
Desde su primer uso, el logotipo siempre se a usado como un elemento de comunicación y para que resulte congruente y exitoso, debe cumplir ciertas normas básicas:
Ser Legible – hasta el tamaño más pequeño
Ser Escalable – a cualquier tamaño requerido
Ser Reproducible – sin restricciones materiales
Ser Distinguible – tanto en positivo como en negativo
Ser Memorable – que impacte y no se olvide
Un logotipo se distingue por su funcionalidad en la que radica su capacidad para comunicar el mensaje que porta, como, por ejemplo: Somos una empresa líder en el sector o este producto es ecológico, y para el logro de esto se requiere del uso de colores y formas que contribuyan a que el espectador final le dé esta interpretación.
Un logotipo, en términos generales, requiere del apropiado uso de la semiótica como herramienta para lograr la adecuada comunicación del mensaje y la interpretación por parte del espectador más cercana a este mensaje.
Así por ejemplo, un círculo amarillo puede interpretarse de diferentes formas y dársele diferentes significados como sol, moneda, huevo, queso u otros, mientras que si se encuentra adyacente a la palabra «banco» ambos elementos, el círculo amarillo y la palabra banco, toman un solo significado: «Institución Bancaria». Es decir, el logotipo, al momento de representar una entidad o grupo de personas, lo más apropiado es que mantenga congruencia semiótica entre lo que se entiende y lo que realmente busca representar.