Qué es y por qué deberías tener un portafolio o book de trabajos

Qué es y por qué deberías tener un portafolio o book de trabajos

Los portafolios son una excelente manera de demostrar las competencias que enumerarías en tu currículum o de las que hablarías en una entrevista: te permiten mostrar y no solo hablar de ellas.

Durante una búsqueda de empleo, el portafolio muestra tu trabajo a empleadores potenciales y presenta evidencia de tus habilidades.

Cuando comenzamos nuestra vida laboral tenemos poca o ninguna experiencia y lamentablemente siempre al solicitar un trabajo nos piden muestras de experiencia que demuestre nuestra habilidad para desarrollar el trabajo al que nos postulamos.

Tu experiencia se reduce a tus años de estudio y es por eso que durante el tiempo que duren esos estudios guardes los ejercicios que mejor representen tus habilidades en el campo del diseño.

Pero, además es buena idea ponerte retos como norma para hacer trabajos por tu cuenta y presentarlos en tu carpeta como «demos» y posibles proyectos a presentar a posibles clientes.

Una buena idea es rehacer trabajos que ya están publicados como propuestas tuyas para ponerles tu propio estilo o sugerir nuevos enfoques que muestren tu valía en el campo del diseño.

En cuanto al formato, para crear tu portafolio puedes hacerlo en principio de dos maneras, en físico y en digital.

Beneficios de crear un portafolio impreso

Los beneficios van de la mano de la percepción tangible, la buena impresión del material, las piezas originales impresas como folletos, carteles, volantes, etc. que se pueden añadir en la carpeta empleando bolsillos de plástico transparente.

Otra manera de hacer tu portafolio impreso es a partir de fotografías, armando o diseñando un libro del tipo «foto álbum» impreso en papel fotográfico y ensamblado como un libro y que actualmente tienen precios bastantes accesibles.

Beneficios de crear un portafolio digital

Este formato me parece muchísimo más versátil y pienso que es más efectivo a la hora de presentarse a una entrevista de trabajo.

Y como digo, son muchos sus beneficios y me gustaría destacar los siguientes:

  • Un portafolio es una representación digital de tu vida profesional, actividades y habilidades. Al ser digital significa que se puede compartir con cualquier persona en cualquier momento.
  • El formato digital tiene las siguientes ventajas:
    • El más obvio, no emplea papel
    • Se puede actualizar cada vez que elabores un trabajo nuevo
    • Al estar en línea es susceptible de aparecer en búsquedas online
    • Puede ser interactivo
    • Puedes añadirle vídeos, fotos, gifs animados, sonido, etc
  • Es una forma de proporcionar más información de la que se puede juntar en un currículum o incluso un CV.
  • Una buena práctica es crear una página en tu portafolio para tu currículum vitae y luego enlazar desde las líneas de tu vitae o currículum a las páginas de tu portafolio que brindan más detalles o evidencia, brindando a los futuros empleadores u otras personas la oportunidad de profundizar en tus cualidades o perfil profesional.
  • Este formato es una forma de incluir experiencia y habilidades que no parecen encajar
    • Es posible que tengas experiencias o habilidades profesionales que no encajen en la carrera que has elegido. Tu portafolio te brindará un espacio para publicarlos y vincularlos. Una reflexión profesional general en tu portafolio te dará una manera de resaltarlos y de incorporarlos a tu narrativa de trabajo de una manera fluida y que te permita presentarte de manera integral.

Tomando en cuenta estas características y sus beneficios pasemos a ver el proceso de diseño

¿Cómo crear mi portafolio de diseño gráfico?

Pasos para crearlo

Saber cómo estructurar tu carpeta de trabajos puede ser complejo. 

Ya sea para una entrevista en una agencia publicitaria, para conseguir tu acceso en una Universidad de Arte y/o Diseño, o para convencer a un posible cliente de tus habilidades, verás que es difícil saber cuál es la mejor manera de presentar tu trabajo sin una mínima orientación.

Por tanto, intentaré desglosar varios aspectos para que los tomes en cuenta y elijas el material a presentar de acuerdo a las circunstancias.

1. ¿A quién le estás mostrando tu portafolio?

Esto es vital ya que lo primero que debes pensar es en el objetivo de ese portafolio, es decir aquello que deseas conseguir al presentarlo: ¿es un curso universitario, un trabajo de publicación o un trabajo con una agencia de publicidad? 

Siempre debes seleccionar el trabajo en función de lo que le gustaría ver a las personas que te van a entrevistar. Esto significa que tu carpeta puede cambiar y evolucionar, así que prepárate para eso.

Lee en detalle la descripción del trabajo o los requisitos del curso y utiliza esta investigación para hacer una lista de qué incluir en su carpeta. Por ejemplo, con un rol de diseño de libros, querrás incluir trabajos que muestren fuertes habilidades de diseño gráfico y conocimiento tipográfico además de maquetación. Si tu experiencia es ilustrativa, no te preocupes, también es bueno incluir algo de esto, ya que muestra que tienes una variedad de habilidades creativas, pero siempre dando prioridad a lo que tus posibles empleadores necesitan ver.

Si no tienes nada que coincida con la lista que ha hecho, te sugiero hacer un esfuerzo adicional con su trabajo: Crea un pequeño proyecto o pregúntate si alguien que conoces puede darte una recomendación o elabora una propuesta sobre algo que la misma institución a la que te presentas haya hecho con anterioridad. Esto realmente resonará en la entrevista y es una gran práctica para trabajar con un cliente/contratador.

2. Muestra una amplia gama de habilidades

Como ya mencioné anteriormente, es clave mostrar que no eres un «caballo de un solo truco». Por ejemplo, para trabajar en una editorial diseñando libros, debe demostrar que puedes trabajar en un amplio conjunto de habilidades que giran en torno a ese proceso.
Procura incluir ejemplos de varios proyectos diferentes en tu carpeta, selecciona proyectos diferentes que te parezcan relevantes para mi el rol que quieres desempeñar.

Si lo que quieres es mostrar tus habilidades como diseñador editorial e ilustrador, selecciona proyectos de diseño de libros en los que hayas ilustrado la portada y elementos de las páginas interiores. Si tienes un ejemplar del libro llévalo para que lo ojeen, si no procura imprimirlo y encolarlo para que lo vean en tu entrevista.

Seguro que valoran tu esfuerzo!

Para demostrar tu habilidad en el uso y/o diseño de tipografía, añade por ejemplo muestras de diseño de carteles y algunas letras a mano, y para validar tus fortalezas en diseño gráfico, elige piezas de imagen corporativa y diseños de logotipos.

Aunque no todas estas piezas involucran el diseño de libros, el trabajo siempre será relevante si muestra adecuadamente tus habilidades. Cuando tus entrevistadores revisen tu carpeta, podrán vincular tus proyectos y las habilidades que se necesitaban para el puesto de trabajo que está solicitando.

3. Tener ambas opciones: digital e impreso

Al solicitar trabajo, tener un portafolio online es un as bajo la manga. Puede ser tu propia página web, una cuenta de Instagram o Behance u otra plataforma visual.

Intenta mantenerla actualizada y agrega proyectos en los que hayas trabajado dentro y fuera de la universidad. Debe ser claro y conciso: no lo sobrecargues con demasiados proyectos y procura elegir los mejores o los más relevantes acorde al trabajo o puesto al que postulas. Si se trata de una web específica para portafolios online, procura mantener tus mejores proyectos en la parte superior para atraer a las personas a desplazarse por otros trabajos.

Recuerde que tu entrevistador puede revisar tu portafolio en línea antes de la entrevista. En ese caso no es mala idea reservar algunos proyectos que solo pueden experimentarse en un formato físico o que no están en línea. Si tu carpeta física es simplemente un duplicado de lo que está en línea, realmente no está mostrando tu capacidad para trabajar o comprender diferentes medios.

En el diseño de libros, puedes crear el trabajo digitalmente, pero la pieza final es multi formato: cubiertas de libros, libros electrónicos, CD, aplicaciones en audiolibros y aplicaciones. 

4. Mantén una estructura organizada

No caigas en la tentación de sobre compensar e incluir piezas de relleno que llenen tu carpeta. Tus entrevistadores no quedarán impresionados por los proyectos exagerados, es más probable que se sientan abrumados y no impresionados por tu incapacidad para conocer tu mejor trabajo.

Selecciona los proyectos que te gustaría mostrar y luego vuelve a mirar tu lista y pregúntate: ¿necesitas cada parte de ese proyecto o solo tu cuaderno de bocetos, o una ilustración en lugar de cinco? ¿Algunos de tus proyectos muestran las mismas habilidades? ¿Estás contento de hablar sobre el proceso de cada ejemplo? Pide una segunda opinión a un tutor o compañero diseñador si no estás completamente seguro. 

5. Muestra tus borradores, no solo las piezas finales

Los cuadernos de bocetos son una excelente manera de mostrar tu proceso creativo y cualquier trabajo en progreso. 

Son excelentes cuando hay más de un entrevistador, ya que pueden turnarse para centrarse en la carpeta. Gran parte de tu entrevista hablará sobre su proceso como diseñador, y tener tus cuadernos de bocetos para mostrar será realmente útil.

Incluso podrías procurar tener un cuaderno de bocetos online: Instagram es una excelente manera de registrar tu diario visual. Tome fotografías de las cosas que te inspiran: patrones, personas, tipografías, colores y parte de tu trabajo en progreso. Vincular esto a su portafolio en línea puede mostrar tu mente creativa y cómo ves con entusiasmo el diseño y la inspiración en todo.

Espero que estos puntos te ayuden a organizar tu portafolio, Mucha suerte!!

Por qué necesitas un diseñador gráfico, incluso cuando piensas que no lo necesitas

Por qué necesitas un diseñador gráfico, incluso cuando piensas que no lo necesitas

«Nosotros no necesitamos un diseñador para esto.» (Sí, lo necesitas)

El diseño es una parte importante del proceso de desarrollo de productos y servicios y no deseo que lo apartes sin antes considerar los riesgos.

Quiero compartir contigo mis más de 26 años de práctica en diseño y hasta ese momento he tenido el privilegio de trabajar con muchas empresas orientadas al diseño y con clientes que no lo tenían muy claro.

Aquí comparto algunas cosas que he aprendido a lo largo de estos años en los que en ocasiones (afortunadamente raras) se cuestionó el valor del diseño.

Escenario 1: “Es solo una aplicación o software de uso interno”

Los equipos internos a veces son reacios a invertir en diseño para aplicaciones o software.

He escuchado de todo, desde «Este software solo lo usarán pocas personas», «no saldrá de la empresa», hasta «No tiene que ser bonito».

Cómo te puede ayudar un Diseñador?

En este caso en particular, el diseño puede ser crucial. Digamos que trabajas en una gran empresa y estás creando software interno para tu equipo de ventas. Es probable que interactúen con este software todos los días para hacer su trabajo y por este motivo es necesario que el software tenga un conjunto de características apropiado y que genere una experiencia de usuario que complemente sus otras tareas.

En muchos casos, estas aplicaciones son técnicamente complejas y el front-end (lo que ve el usuario final en pantalla) a menudo no garantiza tanto tiempo y nivel de inversión como lo hace el back-end (la programación).

Eso lo puedo entender.

En esta situación, un diseñador de producto puede elegir prudentemente no priorizar el diseño visual y en su lugar enfocarse en asegurar que la aplicación sea lo más funcional e intuitiva posible. Los diseñadores pueden ejecutar pruebas de usabilidad y garantizar que la calidad de la UX (User Experience) se implemente de la forma más perfecta posible.

El diseño es mucho más que simplemente «hacer que las cosas se vean bonitas», es la creación de una experiencia y la suma de esas experiencias tienen un impacto en la productividad y los negocios.

El riesgo de no tener un Diseñador

Es importante considerar que una gran mayoría de personas usa sus ojos para operar la mayoría de las interfaces. No importa cuán agradable sea visualmente la aplicación, aún debe ser legible, coherente y fácil de navegar.

Sin un diseñador, esa responsabilidad recaerá sobre los hombros de un Director de Productos o del Desarrollador / Programador. Ambos ya tienen su propia lista extensa de tareas para completar. Esto es pedirle a una persona, que no solo ejerza múltiples tareas, sino que haga dos trabajos completamente diferentes.

Sin un diseñador dedicado a esta tarea, lo más probable es que la interfaz sea una tarea de última hora, lo que ocasione que la usabilidad sufra y el desarrollo de funciones genere potencialmente un desperdicio de tiempo en desarrollo de características. Como propietario del producto, puede que escuches comentarios de tu equipo parecidos a: «Es difícil de usar», «Me pierdo» y «No lo entiendo».

En el mejor de los casos, tendrás que volver atrás y volver a crear, refactorizar y rehacer todos tus flujos de trabajo además de revisar las interacciones y otros elementos cruciales de la interfaz de usuario, lo que incrementará tus costes además de emplear más tiempo y activos tanto para el desarrollo como para el diseño. Todo esto te lo puedes ahorrar si implementas esas características desde el principio.

En el peor de los casos, los usuarios no adoptarán el producto, o si se ven obligados a adoptarlo, se enfrentarán a tanto sufrimiento que tenderán a volver al software anterior, a buscar soluciones alternativas o a encontrar nuevas soluciones por sí mismos.

Qué te sugiero que le pidas a tu Diseñador

  1. Que se centre en el diseño de la experiencia del usuario (es decir, los flujos y la arquitectura de la información) en lugar de enfocarse solo en el diseño visual.
  2. Que priorice las pruebas de usuario y las sesiones de diseño participativo sobre cosas como animaciones de la Interfaz de Usuario y respuesta a la usabilidad.

Escenario 2: “Nosotros ya tenemos Diseñador”

Fantástico, ¡esta es una gran noticia! Para mi, significa que valoras el diseño y ya has invertido tu tiempo pensando en ello. Pero, ¿cuánto diseño tienes en realidad y realmente está «hecho»?

A menudo cuando escucho esto el diseño no es lo suficientemente completo como para implementarlo en un proceso ágil de desarrollo de software. Esto podría significar que sus requisitos son demasiado imprecisos o que el diseño es demasiado específico, y ¡a veces los dos!

Si tienes esquemas de página (wireframes), algunas maquetas para una landing page o incluso una guía de estilo, es un excelente punto de partida. Los Diseñadores estamos contentos de utilizar estas bases, pero por las características de duración y la complejidad de un producto promedio, necesitarás mucho más elementos.

Como diseñadores, todos nos hemos devorado libros completos de wireframes y especificaciones de productos que finalmente necesitamos modificar o reemplazar debido a cambios imprevistos con la aplicación. Esto no es culpa de nadie y en realidad es algo bueno cuando puede adaptarte a las nuevas características sobre un producto y sus usuarios. Este es otro lado positivo del diseño en equipo: te permite iterar (repetir 😉 ).

Cómo te puede ayudar un Diseñador?

Si tiene un diseñador, hay oportunidades ilimitadas para ayudarlo con sus diseños actuales. Por ejemplo puede responder a preguntas como: ¿el diseño actual se puede usar? ¿Es visualmente atractivo? ¿Se puede implementar fácilmente y si no es así, cómo podemos cambiarlo? ¿Hay más características que podemos agregarle para proporcionar valor? ¿Qué podemos repetir para que sea más valioso para el usuario o para que nuestras métricas clave sean más efectivas?

Todas estas preguntas se pueden explorar y abordar. Ya sea que desees hacerlo ahora o en el futuro, apreciarás tener respuestas y la capacidad de planificar con anticipación.

El riesgo de no tener un Diseñador

Al desarrollar un producto o servicio te darás cuenta de que tanto las ideas como los diseños evolucionan, cambian constantemente. Por tanto te toca aprender en el proceso, tanto sobre tus usuarios, tu producto o servicio como sobre los cambios en el proceso de desarrollo.

Con esta información en la mano te vas a dar cuenta de que no solo necesitas, si no que quieres un diseñador en tu equipo. Si no tienes uno disponible y te das cuenta de que lo necesitas a última hora, puede que sea difícil contratarlo de inmediato y como todos sabemos el tiempo es dinero. No esperes al último minuto!

Aprender cosas nuevas es genial, pero si no puedes explorar soluciones en medio del proceso de desarrollar un proyecto, entonces no estarás empleando todos tus esfuerzos para impulsar tu producto o servicio a que sea aún mejor de lo que seguramente es.

Qué te sugiero que le pidas a tu Diseñador

  1. Que revise y le de una vuelta a los diseños actuales, que se asegure de que se llenen todos los espacios y que se descubran los detalles que faltan.
  2. Que dedique tiempo a aprender sobre el rendimiento de los diseños y que vea qué repeticiones se pueden realizar para ayudar a proporcionar valor al usuario y al negocio.
  3. Que dedique mucho tiempo a vincularse estrechamente con los creadores y/o desarrolladores para obtener información sobre todas las características y ventajas del producto o servicio.

Escenario 3: “No queremos que el diseño nos ralentice”

Cumplir con los plazos y sentirme productiva es algo con lo que realmente me identifico.

Todos sabemos qué tan emocional y oneroso puede ser el desarrollo de un producto o un servicio. Y conseguir la seguridad de que tu equipo esté desarrollando algo que tiene valor real es complejo. Por tanto, en un punto del proceso puede tener sentido pensar que deshacerse del diseño acelerará el proceso de desarrollo.

Sin embargo, ese pensamiento tiene algunas consecuencias imprevistas, que pueden afectar negativamente a tu negocio a lo largo del tiempo. Cuando se deja que los desarrolladores o directores de productos sean los que diseñen, tomarán las mejores decisiones que puedan. Pero, como el diseño no es una competencia central de sus trabajos, no dedicarán suficiente tiempo en la creación de la experiencia correcta para sus usuarios.

Cómo te puede ayudar un Diseñador?

En general, los diseñadores somos bastante sensibles a los objetivos comerciales, así como a las necesidades del usuario.

Si diseñar tu favicón es la menor de tus prioridades y cumplir con la fecha límite es lo más importante entonces ¡genial!. A los diseñadores nos encantan las limitaciones y estamos felices de hacer nuestro trabajo bajo presión. Los diseñadores podemos proporcionar la misma cantidad de valor, incluso si el diseño no es la principal prioridad.

Al construir tu producto, tendrás que hacer concesiones. Sin diseño, ¿cómo sabrás cuáles son las compensaciones apropiadas? ¿La experiencia del usuario en este flujo de información es tan simple como se esperaba? ¿Qué pasa con nuestra jerarquía de tipografías? ¿Es difícil de leer? ¿Qué pasa con los colores? ¿Están de acuerdo a la imagen corporativa? ¿El diseño cumple con los requisitos de accesibilidad? ¿Y el packagin?…

Los diseñadores somos defensores del usuario por encima de todo. Tener esa perspectiva en la mesa ayudará a responder estas preguntas y hacer las difíciles e inevitables concesiones que surgen al cumplir con un plazo apretado u otras limitaciones difíciles.

El riesgo de no tener un Diseñador

Con el tiempo y a medida que ganes más usuarios o clientes, estas elecciones llevarán a lo que se conoce como deuda de diseño. El diseñador es la persona que puede garantizar que las necesidades del usuario y los objetivos comerciales se reflejen en tu producto o servicio.

Si dejas el diseño fuera del proceso de definición del producto, no solo estarás sacrificando la estética, sino también estarás perdiendo la oportunidad de utilizar el diseño como recurso para ayudar a definir los productos. En algún momento, tendrás que pagar esa deuda, suponiendo que tengas la oportunidad.

Qué te sugiero que le pidas a tu Diseñador

  1. Que abogue por las necesidades del usuario
  2. Que diseñe para el mejor escenario posible pero también que plantee opciones para reducir costos fácilmente
  3. Que encuentre maneras de hacer una ejecución rápida lo más bonita posible

En Conclusión

Durante estos años de experiencia, han llegado a mis manos todo tipo de proyectos y en todos los casos, en especial en aquellos que pensaron en primera instancia que «no hacía falta un diseñador», se dieron cuenta que sí que hacía falta… o trabajos con una base de diseño pero que no terminaba de cocinarse y que necesitaban un toque de trabajo en equipo.

También he visto el resultado de intercambios fallidos de información, interfaces fallidas, equipos desorganizados o incoherentes y productos fallidos. Es por eso que siempre recomiendo un equipo dedicado y multifuncional para definir, construir y desarrollar cualquier tipo de producto o servicio.

En resumen creo que existen muy pocos proyectos que pueden tener éxito sin una fuerte presencia de diseño.

Cómo hacer un buen guión

Cómo hacer un buen guión

Cómo hacer un buen guión

Para aprender de los que saben, tomaremos a Geoffrey Fletcher, el guionista galardonado con un Oscar que está detrás de la película Precious, para que nos de unos cuantos consejos valiosos al memento de emprender esta aventura.

El camino de Fletcher a la fama no fue fácil, pero sin duda fue apasionado, comprometido y lleno de imaginación.

En el vídeo que les presento, Fletcher refleja, de una forma creativa e innovadora, los elementos básicos a tomarse en cuenta para elaborar un buen guión… si bien este proyecto esta enmarcado dentro de una campaña de Bombay Sapphire, en la que él colabora, la sutileza del mensaje y los consejos que brinda son imperdibles.

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